Un nuevo edificio en la Universidad Palacký de Olomouc, República Checa
En el campus de la Universidad Palacký de Olomouc, la segunda más antigua de la República Checa, se erige un nuevo edificio
de cuyo suelo emana un resplandor de color verde. Los arquitectos del Taller M1 Architekten han diseñado un recinto de clara
composición para albergar la Facultad de Ciencias. Desde el exterior, las ventanas de la planta baja, tintadas en color verde,
crean un efecto de luz extraordinario, sobre el que se erige una fachada rigurosamente estructurada. Las ventanas, dispuestas
de forma homogénea, reflejan el cielo y los alrededores mientras que el revestimiento de piedra negra brillante aporta paz
al exterior.
La construcción del edificio constituye la base de un concepto dinámico. El acristalamiento se extiende, a propósito, en no
más de la mitad de la superficie de la fachada, para garantizar así que la temperatura interior permanezca estable y, al mismo
tiempo, que se aproveche íntegramente la luz natural como fuente luminosa. Además, la planta baja y la planta superior disponen
de ventanas de cristal ahumado. La compacta estructura del edificio, con un alto nivel de insonorización y provista de techos
de hormigón amasado in situ, contribuye a crear su agradable ambiente interior. De ahí que dos tercios del inmueble no requieran
la instalación de un sistema de control térmico.
A pesar de contar con una variación térmica bien equilibrada, los arquitectos decidieron que las salas amplias que requieren
la instalación de un sistema de control térmico, dado que hacen las veces de laboratorios, salas de conferencias y reuniones,
se localizasen en el ala sureste, más luminosa. Aún así se permite la ventilación híbrida, ya que estas ventanas se pueden
abrir cuando resulte necesario. Las salas más pequeñas se ubican en el ala noroeste, provista de una luz natural menos intensa
que hace que cualquier tipo de sistema de control término resulte completamente innecesario. “Uno de nuestros objetivos clave
era crear un edificio que no estuviera permanentemente cerrado y que sin embargo ofreciese una temperatura constante a través
de un sistema de control térmico”, explica Jan Hájek, del Taller M1 Architekten. “Los ocupantes del inmueble agradecen poder
abrir las ventanas y disfrutar del parque adyacente.”
“Siempre, en todos nuestros proyectos, intentamos integrar tanta naturaleza como sea posible, incluso en los pensados para
entornos urbanos. Por ese motivo hemos minimizado la superficie de edificación del inmueble, para poder utilizar el resto
de la parcela como un espacio público: un parque y punto de encuentro." De hecho, el edificio ocupa únicamente 3.500 metros
cuadrados de los 20.000 metros cuadrados de extensión de la parcela. El resto se ha destinado a zonas verdes.
El edificio está dispuesto en forma de cruz alargada. El centro de recepción consiste en un atrio totalmente blanco que, por
su gran accesibilidad, también hace las veces de punto de encuentro. El rasgo arquitectónico interior más distintivo es una
intricada escalera que une todas las plantas al tiempo que ofrece unas vistas espectaculares tanto hacia cielo, a través del
techo acristalado, como hacia el suelo, gracias a la tecnología de revestimiento LED. Los pretiles de cristal y los pasamanos,
unidos a las resplandecientes paredes blancas del atrio, aportan una gran elegancia.
Para facilitar la orientación de los visitantes, los arquitectos desarrollaron un sistema de codificación a través del color,
según el cual el suelo de cada planta se identifica con un único color. En combinación con el color propio de cada planta,
los dibujos de las paredes, pintados en colores debidamente complementarios, representan las obras de algunos célebres tipógrafos
checos. En cada caso, la naturaleza de los dibujos guarda relación con la del departamento correspondiente. Así pues, por
ejemplo, las paredes del departamento de matemáticas están adornadas con símbolos matemáticos. En la base de este sistema
aparecen las coloridas gamas de los revestimientos de linóleo DLW de Armstrong.
Con un sistema de color que dispone de 56 tonos, la elasticidad de la estructura del revestimiento Marmorette ofrece unas
posibilidades de diseño prácticamente infinitas. Desde un amarillo brillante y atrevido hasta un gris claro y sutil, pasando
por un naranja cálido o un verde rana, el campus de la universidad presenta en la actualidad suelos de linóleo DLW de hasta
15 colores diferentes. En zonas especialmente sensibles se ha empleado la versión más ligera de este producto de revestimiento.
Asimismo, dado que está compuesto de materias primas naturales, el revestimiento de linóleo satisface a la perfección el compromiso
de la universidad con respecto al desarrollo sostenible.
Declaraciones de Jan Hájek con respecto a la sostenibilidad: “Estamos tratando de desarrollar la conciencia de los dueños de propiedades en la República Checa con respecto a la sostenibilidad,
que va mucho más allá de colocar plantas en los tejados de los edificios. A veces, esto supone un desafío descomunal porque
muchos de los inversores ven estas cosas, como, por ejemplo, las características de la energía regenerativa, como factores
de coste o incluso simplemente como detalles innecesarios. En ocasiones, no obstante, conseguimos muy buenos resultados con
métodos que a primera vista parecen muy sencillos.”
Volver al inicio de la página |
|
|